Cada año se crían decenas de miles de galgos con el único fin de cazar, a menudo viviendo una corta vida llena de miedo y crueldad.
Al final de la temporada de caza, cuando ya no sirven para nada, decenas de miles de galgos son sacrificados o abandonados. Unos pocos «afortunados» son abandonados en refugios de protección animal / sociedades protectoras de animales.
Vea ‘Yo Galgo’ si quiere saber más.
Foto: Yeray Lopez